Gifu ha desarrollado una gastronomía única gracias a su ubicación geográfica. Al ser una prefectura sin salida al mar, su cocina se ha distanciado de los productos marinos para especializarse en una gran variedad de platillos regionales basados en los recursos de sus bosques y ríos.
La carne Wagyu o res japonesa es famosa mundialmente por su textura y sabor, y Gifu no es la excepción. Aquí encontramos la Hida Wagyu, que proviene de una raza de ganado negro japonés criado y cuidado con los más altos estándares de calidad en la región de Hida. Esta carnedestaca por su intenso marmoleo y se puede disfrutar en cortes para bistec, en finas láminas para shabu-shabu (estofado) o incluso en sushi.
Este platillo consiste en una pasta de miso que se cocina sobre una hoja de hoba (magnolia japonesa). El miso suele mezclarse con ingredientes como champiñones, puerros o incluso trozos de carne de Hida. Su mayor atractivo es el fragante aroma amaderado que la hoja transfiere a los alimentos al calentarse sobre el fuego.
El Ayu es un pez de agua dulce que habita en ríos cristalinos y posee un sabor suave y delicado. Se consume principalmente durante el verano, de junio a septiembre, cuando alcanza su mayor tamaño. Su preparación tradicional consiste en ensartar el pez en un pincho de bambú con forma de onda, simulando que nada, cubrirlo con sal y asarlo lentamente sobre brasas de carbón.
Este es un refrigerio tradicional que se remonta al periodo Edo, cuando servía como alimento práctico para viajeros, leñadores y cazadores. A diferencia de los mochis dulces convencionales, el Gohei Mochi se barniza con una salsa agridulce de miso, nueces, salsa de soya y mirin, para luego ser tostado a la parrilla.
Aunque el ramen es universal en Japón, el estilo de Takayama es único. Se caracteriza por un caldo ligero y transparente a base de pollo, cerdo y soja, acompañado de fideos muy delgados y rizados. A diferencia de otros estilos donde la base de soja se pone en el fondo del cuenco, en Takayama el caldo y la salsa se hierven juntos.
El Keichan es un plato rústico que consiste en muslos de pollo marinados en una mezcla de miso, salsa de soja, ajo y jengibre. El pollo se cocina a la plancha junto con repollo, cebolla y otras verduras locales. Es un plato que se disfruta mejor acompañado de un cuenco de arroz blanco.
Kuri kinton es un wagashi o dulce japonés esencial en el osechi-ryori (comida de Año Nuevo). Se elabora con una base de castañas cocidas y azúcar; aunque en algunas regiones se mezcla con camote, el estilo de Gifu resalta el sabor puro de la castaña de la zona de Nakatsugawa. Su color dorado simboliza la fortuna y la prosperidad para el año venidero.
Similar al Hoba Miso, este platillo utiliza la hoja de magnolia, pero esta vez fresca. El arroz de sushi se prensa junto con ingredientes de temporada como salmón, setas o jengibre y se envuelve en la hoja. Este estilo de sushi aporta un aroma sutil y herbal al arroz debido a la hoja.
Gracias al clima frío y al agua pura de los Alpes Japoneses, el trigo sarraceno (con el cual se elabora el soba) que se cultiva en la región de Hida tiene un aroma y firmeza excepcionales. Los fideos se elaboran artesanalmente y suelen servirse fríos aunque también se pueden encontrar calientes.
Originario de la ciudad de Gujo en Gifu, este es un plato reconfortante de arroz cocinado a fuego lento en un caldo hecho con el pescado Ayu. Es una sopa espesa de arroz, la cual es muy nutritiva que aprovecha todo el sabor del pescado, aportando un sabor umami.
Como se puede apreciar, la gastronomía de Gifu es un reflejo de su geografía, teniendo mayor presencia los productos de los ríos y bosques. Muchos de estos platillos se siguen cocinando de forma tradicional y artesanal, lo cual preserva la esencia y su sabor autentico, rústico y profundamente ligado a la tradición japonesa.