El término “Babymoon” se ha vuelto cada vez más popular en los últimos años. Hace referencia a ese último viaje en pareja antes del nacimiento de un nuevo integrante en la familia: un momento para relajarse, re conectar y disfrutar de la tranquilidad antes de que comience una nueva etapa.Generalmente, este tipo de viaje se realiza durante el segundo trimestre del embarazo, cuando la mayoría de los síntomas incómodos del primer trimestre han disminuido y la energía comienza a regresar. Como siempre, es fundamental contar con la aprobación previa del médico antes de planear cualquier aventura.
Puede sonar poco convencional, pero Japón es, en realidad, una opción maravillosa para una escapada prenatal. Este país ofrece una combinación única de seguridad, limpieza, cultura, tranquilidad y belleza natural que lo convierten en el destino perfecto para relajarse.
En Japón hay una hermosa tradición relacionada con el
embarazo. Existen santuarios dedicados a la protección de las madres y los bebés, donde se puede recibir bendiciones y adquirir amuletos especiales para un embarazo saludable y un parto seguro. Este tipo de experiencia cultural agrega un valor emocional muy especial al viaje.
Si estás considerando Japón como tu destino para un
babymoon, aquí tienes algunos consejos útiles para
asegurarte de que tu viaje sea cómodo, seguro y memorable:
Es indispensable contar con un seguro de viaje que incluya
cobertura médica durante el embarazo. Verifica los detalles
con tu aseguradora y asegúrate de que cubra posibles
complicaciones, visitas médicas y cancelaciones.
En Japón, es común que las futuras mamás lleven un pequeño llavero o colgante llamado Maternity Mark, que indica a los demás que estás embarazada. Esto puede ser útil en el transporte público y en espacios públicos para recibir apoyo adicional y consideración. Puedes solicitar uno gratuitamente en algunas estaciones de tren, aeropuertos y hospitales en Japón.
Opta por hoteles tranquilos y bien ubicados, preferiblemente cerca de estaciones de transporte o atracciones que desees visitar. También puedes considerar alojamientos con opciones de relajación, como ryokans con onsen privado (aguas termales), aunque deberás confirmar que sean seguros para el embarazo.
Antes de viajar, es recomendable investigar las clínicas u hospitales cercanos a la zona donde te hospedarás. Lleva anotados los datos de contacto, y si es posible, verifica si hay personal que hable inglés u otros idiomas, por si llegara a surgir alguna emergencia médica.
Las grandes ciudades japonesas como Tokio y Osaka pueden tener sistemas de transporte extremadamente concurridos. Evita las horas pico (generalmente entre 7:30–9:30 a.m. y 5:00–7:00 p.m.) para mayor comodidad y seguridad.
Lugares turísticos como templos, jardines, museos y mercados suelen estar más tranquilos durante la semana. Planifica tus visitas entre lunes y jueves para disfrutar con calma y sin aglomeraciones.
Santuario Suitengu (Tokio): Muy popular entre mujeres
embarazadas. Ofrece amuletos y bendiciones para un
parto seguro.
Santuario Zeniarai Benten (Kamakura): Conocido por sus
aguas sagradas, es un lugar especial para reflexionar y
conectarse espiritualmente.
Kioto: Perfecto para caminar con calma, disfrutar de
paisajes naturales y visitar templos llenos de historia y
paz.
Realizar un babymoon en Japón puede convertirse en una experiencia profundamente significativa para ti y tu pareja. Es un viaje que no solo ofrece descanso y aventura, sino también una conexión emocional con una cultura que valora profundamente el bienestar de la madre y el bebé. Con la preparación adecuada, Japón puede ser el escenario perfecto para crear recuerdos inolvidables antes de comenzar una nueva y emocionante etapa en la vida.