Los castillos japoneses, como los de Himeji y Osaka, fueron símbolos de poder, residencias de señores feudales y estructuras clave para la defensa militar y estratégica. Aunque algunos conservan partes originales, muchos han sido reconstruidos tras sufrir daños, ya sea durante el período Edo o en épocas más recientes, como el Castillo de Hiroshima Actualmente, existen más de 100 castillos en Japón, aunque se estima que llegaron a existir unos 5,000, especialmente durante el período Sengoku. En este blog, hablaremos de algunos de los más famosos y representativos.
Ubicado en el norte de Japón, en Aomori, el Castillo de Hirosaki destaca por su impresionante arquitectura y los hermosos jardines que lo rodean. Fue originalmente construido en 1611 y es conocido por sus vistas espectaculares durante la floración del cerezo en primavera, lo que atrae a miles de turistas cada año.
Ubicado en Nagano, este castillo, también conocido como «Castillo del Cuervo» por su color negro, es uno de los castillos más antiguos y mejor conservados de Japón. Su imponente torre de cinco pisos, que se alza sobre un foso deagua, ha sido testigo de la historia feudal japonesa y conservagran parte de su estructura original.
El Castillo de Inuyama, ubicado en Aichi, es uno de los castillos más antiguos de Japón y es famoso por conservar su construcción y torre originales, que datan de 1537. El castillo ofrece impresionantes vistas del río y del valle Kiso, siendo un lugar ideal para disfrutar de una experiencia más tranquila y alejada del bullicio.
Este icónico castillo, reconstruido después de la Segund Guerra Mundial, es conocido por sus enormes torres y los famosos “golden shachihoko” o “delfines dorados” que decoran su techo. El castillo es también un símbolo de l ciudad de Nagoya y alberga un museo que relata su rica
historia.
Ubicado en la ciudad de Kanazawa, este castillo es conocido por su robusta muralla y los hermosos jardines Kenroku-en, considerados uno de los tres jardines más bellos de Japón. La estructura original fue destruida por el fuego; sin embargo, ha sido reconstruida posteriormente, ofreciéndonos una vista del Japón feudal.
El Castillo de Hikone, ubicado en Shiga, es uno de los castillos originales de Japón. Se mantiene en excelente estado y cuenta con un hermoso jardín japonés. Construido en el siglo XVII, el castillo es conocido por su torre principal, que es un claro ejemplo de la arquitectura feudal.
Ubicado en Hyogo, el Castillo de Himeji, también conocido como “el Castillo de la Garza Blanca”, es considerado uno de los castillos más bellos y mejor conservados de Japón. Su impresionante estructura de cinco pisos ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y se ha mantenido prácticamente intacta a lo largo de los siglos.
Construido en 1576 y ubicado en Fukui, el Castillo de Maruoka, también conocido como “el Castillo de la Niebla”, es famoso por su torre de tres pisos, una de las más antiguas de Japón. Su diseño rústico y su entorno rodeado de naturaleza lo convierten en un tesoro que muchos turistas aún no han descubierto.
Uno de los castillos más famosos y representativos de Japón, el Castillo de Osaka es conocido por su majestuosa estructura, rodeada de un amplio parque. Fue el centro de la Batalla de Osaka en el siglo XVII y, aunque gran parte de la estructura original fue destruida, su reconstrucción moderna sigue siendo una de las principales atracciones turísticas de la ciudad.
Ubicado en la ciudad homónima, el Castillo de Okayama, también conocido como “el Castillo del Cuervo Negro”debido a su color, destaca por su elegante arquitectura y su cercanía al jardín Korakuen, considerado uno de los tres jardines más bellos de Japón. Su diseño único ofrece una gran belleza visual.
El Castillo de Hiroshima, ubicado en la famosa ciudad del mismo nombre, fue reconstruido tras la Segunda Guerra Mundial y ofrece una mezcla de historia y belleza. Su imponente torre se encuentra rodeada por un foso y jardines, lo que lo convierte en un lugar con escenarios tranquilos.
Situado junto al lago Shinji, en Shimane, el Castillo de Matsue es uno de los pocos castillos originales que quedan en Japón. Su estructura impresionante refleja el esplendor de la era feudal y es un excelente lugar para aprender sobre la historia samurái de la zona.
Este pequeño castillo es conocido por su torre única y su ubicación pintoresca. Ubicado en Kagawa, y a pesar de s tamaño, el castillo ofrece unas vistas espectaculares de la ciudad y sus alrededores, lo que lo hace perfecto para
quienes buscan un lugar más tranquilo y con mucha historia.
El castillo de Matsuyama, en la prefectura de Ehime, es uno de los castillos más antiguos de Japón, y su torre principal se ha mantenido intacta desde el día de su construcción, hace poco más de 400 años. El castillo es conocido por sus vistas panorámicas de la ciudad y el mar, lo que ofrece unos escenarios espectaculares.
El castillo de Kochi, ubicado en la ciudad homónima, cuenta con su torre original, situada sobre una colina, desde donde se pueden disfrutar de unas vistas impresionantes de la ciudad y el mar. Es uno de los pocos castillos originales que aún se mantienen en pie y un lugar lleno de historia del período feudal.
El castillo de Uwajima, construido en 1666 en la prefectura de Ehime, ofrece una visión fascinante de la historia del período feudal japonés. Se alza sobre una colina y proporciona vistas panorámicas de la ciudad y la costa de Shikoku, lo que lo convierte en un importante punto de referencia en la región.
Si eres amante de la historia de Japón o de su arquitectura, especialmente de la del período feudal japonés, te recomendamos incluir alguno de los castillos mencionados anteriormente en tu itinerario. Recuerda que, debido a la gran cantidad de castillos que existen, las rutas que puedes tomar son muy variadas.