Japón es reconocido mundialmente por su gastronomía, que va mucho más allá de los sushi y ramen tradicionales. Las calle japonesas están llenas de puestos que ofrecen una variedad de platillos, snacks y postres irresistibles. Algo curioso y único es que, aunque la comida es deliciosa, hay una regla no escrita que dice que no se debe comer mientras se camina. Es común ver a las personas disfrutar de estos manjares en el mismo puesto, en parques, o dentro de tiendas de conveniencia si compran allí.
A lo largo de este blog hablaremos de aquella comida que no deberías perderte en tu próximo viaje al país del sol naciente.
El popular Takoyaki son bolitas de masa rellenas de pulpo, cocinadas en moldes especiales de hierro que les dan su forma redonda característica. Se sirve calientes, cubiertas con una salsa dulce, mayonesa y hojuelas de bonito seco, llamadas Katsuobushi, que parecen moverse por el calor, ¡como si tuvieran vida propia! Crujientes por fuera y suaves por dentro, son un auténtico manjar originario de Osaka, y uno de los bocados callejeros más queridos de Japón.
Korokke proviene del vocablo francés “croquette” y es una especie de croqueta empanizada, generalmente rellena de carne picada o puré de papa. Su textura crujiente por fuera y suave por dentro la convierte en un bocado delicioso y reconfortante.
El Yakisoba es un platillo de fideos salteados con verduras, carne (generalmente cerdo o pollo) y una sabrosa salsa agridulce. Es una opción rápida y deliciosa que se encuentra con frecuencia en los puestos callejeros de comida. Para quienes buscan una experiencia diferente, vale la pena probar el Yakisoba pan: un pan tipo hot dog relleno de Yakisoba en lugar de salchicha.
Yaki Tomorokoshi son mazorcas de maíz asadas a la parrilla, a diferencia de las versiones mexicanas, se cubren con una deliciosa salsa de soya dulce. Este platillo simple pero lleno de sabor es perfecto para disfrutar en un día cálido de verano y suele encontrarse en los tradicionales festivales estivales de Japón.
El Yaki Imo son camotes asados que se sirven calientes, envueltos en papel de aluminio. Su sabor dulce y textura suave lo convierten en una opción reconfortante, especialmente durante los meses fríos. Es común encontrarlos en otoño e invierno, vendidos desde pequeñosbccarritos al borde del camino, muy similares a los que se ven en México.
El Taiyaki es un pan en forma de pez, tradicionalmente relleno de pasta de frijoles rojos (anko), aunque también existen versiones con crema pastelera, chocolate u otros sabores. Su exterior crujiente y su relleno dulce lo convierten en uno de los postres callejeros más populares de Japón.
A diferencia de las crepas tradicionales, las crepas japonesas suelen ser más gruesas y se rellenan con una amplia variedad de ingredientes, que van desde frutas frescas y helado hasta Nutella o pudín. Son especialmente populares por su presentación colorida y atractiva, perfecta para compartir en redes sociales. Puedes encontrarlas fácilmente en barrios como Harajuku, donde se han convertido en un ícono gastronómico.
El Okonomiyaki es una especie de panqueque japonés salado, con repollo, carne, mariscos y fideos, todo cocinado a la parrilla y cubierto con una salsa especial y mayonesa. Es un platillo muy versátil y personalizable, lo que le da su nombre: okonomi significa «a tu gusto». Una de las versiones más populares es el Okonomiyaki de Hiroshima, conocido por llevar capas de ingredientes, incluyendo una porción generosa de fideos yakisoba.
El Yakitori es uno de los platillos más populares tanto en Japón como en el extranjero. Consiste en brochetas de pollo asadas a la parrilla y glaseadas con una sabrosa salsa de soya dulce. Aunque simple en apariencia, su sabor es profundo y variado, ya que puede prepararse con distintas partes del pollo, desde pechuga hasta muslo, piel o incluso hígado.
Un postre sencillo pero irresistible que puede traer recuerdos de la infancia. Se trata de los clásicos plátanos cubiertos con chocolate derretido, a menudo decorados con chispas de colores o algún otro topping. Son muy populares en festivales y puestos callejeros, y ofrecen una opción dulce, refrescante y divertida para todas las edades.
El Anmitsu es un postre tradicional japonés compuesto por trozos de agar-agar (gelatina vegetal), acompañados de frutas, pasta dulce de frijol rojo (anko) y un toque de jarabe de azúcar negro (kuromitsu). Refrescante y ligero, es una opción ideal para disfrutar durante los días calurosos de verano.
El Kakigōri es un postre japonés hecho de hielo raspado finamente y cubierto con jarabes de sabores, generalmente frutales. Muy popular durante el verano, es perfecto para refrescarse y disfrutar de un dulce y ligero placer bajo el sol.
Mochitsuki es el tradicional proceso japonés de preparar mochi, un pastelito hecho de arroz glutinoso machacado hasta obtener una textura suave y elástica. En los puestos callejeros, es común encontrar mochis rellenos de anko
(pasta dulce de frijol rojo) o frutas frescas. Este snack delicioso y masticable se ha ganado popularidad alrededor del mundo por su sabor único y su textura inconfundible.
Los populares onigiri son bolitas de arroz envueltas en alga nori y rellenas con ingredientes como salmón, ciruela encurtida (umeboshi) o atún con mayonesa. Son una opción práctica, deliciosa y nutritiva, ideal para un snack rápido o un almuerzo ligero. inconfundible.
Cada uno de estos platillos ofrece una experiencia única que refleja la diversidad y la rica tradición culinaria de Japón. Desde sabores dulces hasta salados, la comida callejera en Japón es una parte fundamental de la cultura gastronómica que no te puedes perder si visitas el país.