Cuando pensamos en viajes, generalmente lo primero que nos viene a la mente es recorrer lugares emblemáticos en las ciudades principales, visitar museos, admirar monumentos o probar los platillos más conocidos del país de destino. Sin embargo, en la actualidad, viajar ya no se limita a eso. Hoy existe una nueva tendencia a nivel global que está moviendo millones de dólares y, a su vez, transformando comunidades enteras: el Turismo Gastronómico.
La respuesta a esta interrogante está en los llamados “Restaurantes Destino”. Estos establecimientos ofrecen mucho más que un menú; brindan experiencias tan únicas y especiales que justifican el viaje por sí solas, sin importar lo remoto o complicado que sea el camino.
En lo profundo de la prefectura de Toyama (Japón), específicamente en una aldea llamada Toga que apenas cuenta con poco más de 400 habitantes y carece de atracciones turísticas convencionales, se encuentra L’évo. Este lugar opera bajo el concepto de auberge (término francés para referirse a una pequeña posada u hotel con restaurante).
A pesar de ubicarse a más de una hora en coche desde la estación de tren más cercana, Levo recibe cerca de 8,000 comensales al año, de los cuales un promedio de 1,000 son extranjeros de alto poder adquisitivo. Todos y cada uno de ellos viaja hasta ahí con un único objetivo: experimentar la cocina única que el lugar tiene para ofrecer.
La magia detrás de este restaurante radica en la exclusividad y el respeto por los ingredientes locales, los cuales aportan tres valores fundamentales:
Este enfoque ha hecho que muchos turistas con una nueva mentalidad, como los foodies (gourmets), se sientan atraídos por la exclusividad. En lugar de buscar los restaurantes con estrellas de las grandes capitales, prefieren viajar al origen para probar lo que nadie más ha probado, justo en el lugar donde nace el ingrediente.
Si una región quiere prosperar a través del turismo gastronómico, necesita apostar por personas con esta visión y pasión; líderes capaces de demostrar que si creas algo de calidad inigualable, el mundo entero tocará a tu puerta.