Aunque estemos de viaje, es fundamental adaptarse y respetar las costumbres, normas y tradiciones del país qu visitamos. Como bien dice el refrán: “A donde fueres, haz lo que vieres”. Por ello, es importante informarse previamente sobre las leyes y regulaciones del destino. En este caso, hablaremos sobre Japón y algunas de sus principales reglas.
En Japón es muy común el uso de la bicicleta como medio de transporte. Si planeas alquilar o utilizar una, es importante saber que desde 2024 existen regulaciones más estrictas. Está prohibido usar el teléfono celular mientras se conduce, escuchar música con audífonos o manejar bajo los efectos del alcohol. Incumplir estas normas puede conllevar sanciones
como multas o incluso penas de prisión.
Japón es un país muy limpio y, aunque parezca extraño, en muchas ciudades hay pocos botes de basura. Por ello, se recomienda conservar los residuos personales hasta encontrar un lugar adecuado para desecharlos. Además, es
fundamental seguir las reglas de separación, ya que la basura
se clasifica de manera estricta.
Existe una regla no escrita, pero ampliamente respetada, que consiste en evitar hablar por teléfono o en voz alta dentro de trenes y autobuses, ya que puede molestar a otros pasajeros. Si el ruido es excesivo, incluso podría ocasionar problemas o llamados de atención.
Aunque en México la edad legal para consumir alcohol y tabaco es de 18 años, en Japón es de 20 años. Solo las personas que hayan cumplido esa edad pueden beber o fumar. Además, es obligatorio respetar las áreas designadas
para fumadores, y está prohibido fumar mientras se camina por la calle.
Si pierdes algún objeto, es importante reportarlo como extraviado. En Japón, los objetos suelen ser devueltos cuando alguien los encuentra y los entrega a las autoridades correspondientes. De la misma manera, si encuentras un objeto que no te pertenece, debes reportarlo, ya que quedarte con él puede acarrear sanciones legales.
Se debe tener especial cuidado al tomar fotografías o grabar videos. Captar la imagen de una persona sin su consentimiento puede constituir un delito, cuya gravedad dependerá de la situación y el contexto.
Al igual que en muchos países, la posesión de sustancias ilícitas en Japón está severamente castigada. Incluso el
simple consumo de estas sustancias es considerado ilegal y puede derivar en sanciones muy estrictas.
Durante la estancia, es importante respetar tanto a los demás huéspedes como a los habitantes del lugar. Además de seguir las normas específicas del alojamiento, se debe mantener el orden y el silencio. Hablar en voz muy alta, gritar o escuchar
música a volumen elevado puede generar molestias y, en algunos casos, provocar la intervención de la policía.
El hurto es un delito castigado en todo el mundo, y Japón no es la excepción. Este concepto también se extiende al uso o apropiación de objetos que aparentan estar abandonados, como bicicletas o sombrillas. Asimismo, está prohibido tomar frutas o vegetales del campo, así como recolectar o pescar peces y mariscos en el mar o en ríos sin contar con el permiso correspondiente.
A diferencia de muchos países occidentales, en Japón no es costumbre dejar propina, ni siquiera en restaurantes de alta gama. Intentar hacerlo puede considerarse extraño o incluso ofensivo. El excelente servicio al cliente forma parte de la cultura japonesa, y se entiende que el precio pagado ya incluye el servicio.
Japón cuenta con una infraestructura de transporte muy eficiente, pero también con reglas de tránsito estrictas. Es fundamental respetar los semáforos y señales, ya que cruzar la calle sin esperar la luz correspondiente puede resultar en una multa. Incluso cuando el semáforo está en verde para peatones, es común que las personas miren antes de cruzar y respeten las normas, aun cuando no haya vehículos a la vista.