El té verde, al igual que todos los tés considerados “verdaderos” —como el té negro, blanco u oolong—, proviene de la planta Camellia sinensis. Lo que diferencia al té verde es su proceso de elaboración. Este se realiza evitando la oxidación o “marchitado” de las hojas mediante un proceso llamado fijación, el cual se lleva a cabo inmediatamente después de la cosecha utilizando vapor para detener la acción de las enzimas oxidantes.
Fijación
La fijación es uno de los procesos más importantes en la
elaboración del té verde japonés. Se realiza mediante
vaporización, la cual puede dividirse en tres tipos:
Asamushi: Vaporizado ligero. Produce hojas más enteras,
de color verde brillante y un sabor más suave.
Chumushi: Vaporizado medio, también conocido como
vaporizado normal.
Fukamushi: Vaporizado profundo. Da como resultado un
té más intenso, con mayor sabor y color; las hojas quedan
menos enteras.
La palabra ‘shio’ en japonés significa ‘sal’, y hace honor a su nombre gracias a su suave sabor salado. Esta es una de las bases más ligeras: un caldo claro elaborado a partir de dashi, un caldo de pescado, combinado con caldo de pollo.
El Sencha es el té verde japonés más consumido y representa aproximadamente el 80 % de la producción total de té en Japón. Se cultiva a plena exposición solar y se caracteriza por su color verde brillante y su perfil de sabor fresco y vegetal. Presenta notas herbales, un ligero amargor y un equilibrio agradable entre dulzor y astringencia, lo que lo convierte en un té versátil y popular para el consumo diario.
El Matcha es un té verde japonés finamente molido hasta obtener un polvo muy fino y de color verde intenso. Se elabora a partir de hojas de té cultivadas bajo sombra, lo que incrementa su contenido de clorofila y aminoácidos. A diferencia de otros tés, en el Matcha se consume la hoja entera, lo que intensifica su sabor umami y su carácter cremoso. Tradicionalmente se utiliza en la ceremonia del té japonesa, aunque hoy en día también es muy apreciado en la
gastronomía y repostería.
El Shoyu Ramen de Asahikawa es conocido por su caldo a base de soja con un toque de grasa de cerdo que le da un sabor profundo y umami. Los fideos, ligeramente ondulados, se sirven en un caldo bien equilibrado con carne de cerdo, brotes de bambú y cebollín.
El significado de “Gyokuro” es “rocío de jade”, en referencia a su color verde intenso, similar a esta piedra preciosa. Se
cultiva bajo sombra en lugar de exposición directa al sol, lo que aumenta la clorofila y le otorga su característico sabor umami.
El Iekei Ramen es una versión única originaria de Yokohama, que combina un caldo a base de miso y salsa de soja, y se caracteriza por su sabor fuerte y salado. Los fideos son gruesos y ligeramente planos, y el ramen se sirve con chashu, espinacas y ajo frito.
Además de los mencionados, existen otras variedades comoKukicha, Bancha, Mugicha, Sakura Sencha, Wakoucha,
Kabusecha y Konacha, entre muchas otras. Cada una posee características, propiedades y sabores distintos, lo que
convierte al té en una experiencia única y reconfortante.